Tratamientos

“La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal y como soy, entonces puedo cambiar”

Carl Rogers

Lo que sucede en cada proceso terapéutico es único e irrepetible:

A veces empezamos un proceso terapéutico por un motivo y, durante el transcurso de las sesiones, éste va cambiando porque descubrimos otros aspectos de nosotros que deseamos abordar. Otras veces empezamos un proceso terapéutico sin tener claro qué nos ocurre exactamente, y lo vamos descubriendo a medida que vamos trabajando y explorando.

Tener una referencia de qué temáticas son las que solemos trabajar en terapia a veces nos ayuda a ubicar nuestro malestar. Por eso, aquí encontrarás algunas de las más comunes. Si tienes cualquier duda o deseas más información, contáctame y lo miramos con calma.

Autoestima

Mejorar la idea que tenemos de nosotros mismos, aprender a gestionar nuestras preocupaciones y lo que nos decimos.

Ansiedad

Aprender por qué aparece la ansiedad y cómo la podemos gestionar para lograr su reducción o eliminación.

Crecimiento Personal

Acompañarte en un proceso de cambio que permita conocerte en profundidad y sentirte mejor contigo mismo/a.

Sexualidad

Trabajar problemáticas como las dificultades con la erección, el control de la eyaculación, los orgasmos o el deseo sexual.

Cómo funciona una terapia

Cada terapia es única y llena de matices, pero en todas ellas se cumplen los siguientes pasos:

1.

Identificar el problema a resolver

Analizaremos juntos qué es lo que te genera malestar, así como qué objetivos te gustaría lograr con la terapia.

2.

Trabajo dentro y fuera de sesión

Utilizaremos estrategias y herramientas que podrás aplicar en tu día a día para lograr cambios.

3.

Prevenir posibles recaídas​

Antes de cerrar el proceso nos aseguraremos de saber qué podemos hacer para evitar volver a la misma situación.