Entendiendo los diagnósticos: Falta de Deseo Sexual

Cómo funciona nuestra mente

La falta de deseo sexual es una de las quejas que más recibimos los sexólogos en nuestra consulta, tanto en varones como en mujeres. Aunque existen causas orgánicas para esta falta de deseo, la gran mayoría de las veces la causa es psicológica y cuenta con tratamientos eficaces para solucionarlo. 

Qué es la falta de deseo sexual

La falta de deseo sexual (también definida como Deseo Sexual Hipoactivo) se refiere a la dificultad o incapacidad de conectar con el deseo sexual. Aunque todos los humanos pasamos por momentos en los que podemos estar desconectados y desconectadas de la sexualidad, hay unas características que lo transforman en un problema o trastorno:

 

  • Que nos ocurra la mayor parte del tiempo: es decir, que no sea solamente en un momento determinado del día (como por ejemplo por la noche), sino que esté presente contínuamente.

 

  • Que llevemos meses así: es común que, tras sucesos emocionales intensos (problemas laborales, familiares, personales…), nuestro cuerpo desconecte de la sexualidad y no tengamos deseo o éste haya disminuído. En general, pasado un tiempo o cuando el evento estresante desaparece, el deseo vuelve a aparecer. Si tras la desaparición del evento estresante o si pasados más de 6 meses seguimos en la misma situación, lo definimos como trastorno.

 

  • Que nos genere un nivel de malestar elevado en nuestro día a día.

 

Más allá de que en nuestro caso se trate de un trastorno o de un problema/incomodidad, existe tratamiento para ayudar a conectar con la sexualidad.

Dificultades con el diagnóstico

En relación con la definición comentada más arriba, hay un elemento muy importante a tener en cuenta: no existe un criterio objetivo y consensuado que determine cuánto deseo se considera normal tener

 

En sesión nos encontramos muchas veces con personas que, después de haber visto que no sienten la misma cantidad de deseo que sienten sus amistades o su pareja, han creído que podían entonces tener un trastorno, lo que las ha llevado a verificarlo por internet. Internet, como siempre, con la cantidad de (des)información que ofrece, ha dado un veredicto positivo sin una justificación muy científica, provocando que estas personas vengan a terapia sintiéndose preocupadas, ansiosas e inseguras con ellas mismas. Muchas de las veces, al evaluar a estas personas hemos concluído que no padecían un trastorno. Si bien en terapia podemos trabajar para aumentar la cantidad de deseo aunque no tengamos un trastorno, desgraciadamente estas personas estaban sufriendo en paralelo de este malestar emocional por el hecho de haber creído que no eran “normales”.

 

Por eso, establecer un diagnóstico de deseo sexual hipoactivo es difícil y debe realizarse solamente por parte de sexólogos/as profesionales.

Causas de la falta de deseo sexual

Las causas de una falta de deseo sexual (sea o no considerado trastorno) son muy variadas y comúnmente son psicológicas. Las más comunes son las siguientes:

 

  • Ansiedad y/o depresión
  • Estrés
  • Toma de medicación antidepresiva (ISRS)
  • Tener otra patología sexual (disfunción eréctil, anorgasmia…)
  • Miedo a una mala ejecución o rendimiento sexual
  • Conflictos de pareja (cuando tenemos pareja)
  • Malos hábitos sexuales
  • Educación rígida con la sexualidad

La falta de deseo muchas veces aparece junto a la anorgasmia. Puedes obtener más información aqui.

En resumen:

La falta de deseo sexual es una pérdida de conexión con la “líbido” que puede ocurrir desde siempre o a raíz de algún problema más o menos actual. Las causas más comunes son la vivencia de la sexualidad con culpa (por aprendizajes de hace años) y unos hábitos sexuales que no nos ayudan a conectar con el placer. Cuando esto ocurre, tendemos a evitar los contactos sexuales, lo que nos conecta más con la culpa y la ansiedad, o que nos aleja todavía más del deseo sexual.

¿Se puede tratar la falta de deseo sexual?

Afortunadamente, la falta de deseo sexual tiene solución en la casi absoluta mayoría de casos. Esta solución se basa en dos elementos clave:

 

  • Resolver las causas que la produjeron: como hemos visto anteriormente, las causas para cada persona pueden ser muy diferentes. Saber identificar las que están influyendo en tu caso y explicarte cómo modificarlas te ayudará mucho a solventar esta situación.

 

  • Aprender hábitos sexuales excitantes: este aprendizaje permite no solamente recuperar un nivel de deseo sexual más elevado, sino que ayuda a sentirnos conectados/as con nuestra sexualidad y nuestra pareja sexual, de modo que las relaciones fluyan con más naturalidad y espontaneidad.

 

Un trabajo realizado mediante un sexólogo profesional puede permitirte entender por qué te está ocurriendo esto y aprender las herramientas para poder recuperar una vida sexual plena y significativa.

Cómo lo trabajo en terapia

En todos los tratamientos empiezo por una evaluación exhaustiva que permita identificar las causas que operan en tu caso, así como descartar posibles patologías asociadas que estén interfiriendo.  Con esto, podré elaborar un plan de trabajo individualizado que permita abordar los 3 objetivos básicos para el bienestar, que son:

En relación al tratamiento, la línea de trabajo para mejorar el deseo sexual pasará por:

Lo comentado en el punto anterior es un resumen de las líneas generales que utilizo para tratar esta patología. Cada caso particular requerirá de matices que se aplicarán una vez hecha la evaluación, bucando la máxima eficiencia en el tratamiento. 

Si tienes cualquier duda, puedes consultarme sin compromiso a info@aleixcomas.com

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