Entendiendo los diagnósticos: Vaginismo

Vaginismo

Qué es el vaginismo

El vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos de la vagina que se produce en la penetración o exploración ginecológica. En algunos casos, esta contracción involuntaria se puede dar durante la mastrubación o simplemente al pensar/anticipar la idea de que pueda haber una penetración.  

 

Esta contracción, al ser involuntaria, puede producirse sin darnos cuenta. Así, podemos tener la musculatura contraída mientras intentamos que haya una penetración, lo que fácilmente conlleva la experimentación de dolor en la vagina. A eso lo llamamos dispareunia

 

 

El vaginismo puede ser leve (la penetración y exploración son viables, aunque incómodas) o moderado (la penetración o exploración no son viables y además se experimenta dolor). También, puede depender del contexto: en algunas mujeres ocurre solamente en un contexto sexual, pero no al intentar ponerse un tampón o realizar una exploración ginecológica. 

Por qué ocurre el vaginismo

Aunque existan diversas causas (las podrás leer más adelante), el proceso por el que aparece y se mantiene el vaginismo es el siguiente:

 

  • Nuestro cuerpo, para experimentar placer y disfrutar de la sexualidad, necesita que estemos en un estado de relajación y seguridad. Cuando esto ocurre, la musculatura vaginal puede relajarse y permitir la penetración si hay buena lubricación.

 

  • A veces, en las relaciones sexuales podemos sentir tensión y poner el cuerpo en estado de alerta. Esto ocurre por diferentes factores emocionales (miedos, verguenza, culpa…) y es un proceso muy automatizado (no lo hacemos voluntariamente).

 

  • Cuando nuestro cuerpo está en alerta tensa automáticamente muchos grupos musculares de nuestro cuerpo, entre los que están los de la musculatura vaginal.

 

  • Esta tensión muscular puede impedir que la penetración sea viable. También, si es muy intensa, puede causarnos dolor sin que esté existiendo una penetración. Al experimentar dificultades y/o dolor, es normal que relacionemos la práctica sexual con dolor y malestar, de modo que la próxima vez que tengamos la oportunidad de tener relaciones sexuales es probable que anticipemos el dolor. Esta anticipación ya nos pone el cuerpo en tensión, facilitando la aparición de dolor y imposibilidad de penetración otra vez, generando un círculo vicioso.

 

  • Ante esta situación es común que tengamos tendencia a intentar evitar los contactos sexuales para no repetir esta experiencia, lo que puede generar culpa, ansiedad, indefensión y problemas de pareja.

Causas del vaginismo

Entre las diferentes causas, encontramos las siguientes como las más comunes:

  • Trastornos emocionales (ansiedad, depresión, estrés…)
  • Creencias rígidas sobre la sexualidad y el placer
  • Elevada autoexigencia
  • Conflictos de pareja (cuando tenemos pareja)
  • Malos hábitos sexuales
  • Experiencia traumática con la sexualidad

 

En algunos casos, la causa del vaginismo o la dispareunia puede estar relacionada con pequeñas lesiones musculares, por lo que puede ser necesario que el tratamiento sea sexológico en colaboración con ginecología o fisioterapia

En resumen:

El vaginismo se debe a las contracciones involuntarias de la musculatura vaginal y puede asociarse también a dolor (dispareunia). Estas contracciones se dan porque nuestro cuerpo está en alerta, lo que genera tensión muscular, contracción y experimentación de dolor y/o malestar al intentar la penetración. Esta asociación sexo = malestar produce que generemos tensión ante la idea de una nueva relación sexual, generando un círculo vicioso.

 

Cuando hay vaginismo tendemos a la evitación sexual y solemos sentir ansiedad, tristeza y culpa. Cuando éste es muy intenso, puede ser imposible la exploración ginecológica o la introducción de un tampón.

¿Se puede tratar el vaginismo?

El vaginismo se puede tratar mediante terapia sexual. Esta terapia a veces se combina con trabajo de ginecología y/o de fisioterapia, en función del caso.

 

La idea principal del tratamiento es que hay un reflejo condicionado (las contracciones vaginales) que debemos aprender a dejar de emitir, por lo que se enseñan técnicas para lograr inhibir el reflejo. En paralelo, se trabajan ideas sobre la sexualidad y prácticas sexuales que puedan ayudar a experimentar el sexo como un hábito agradable y placentero.

Cómo lo trabajo en terapia

En todos los tratamientos empiezo por una evaluación exhaustiva que permita identificar las causas que operan en tu caso, así como descartar posibles patologías asociadas que estén interfiriendo.  Con esto, podré elaborar un plan de trabajo individualizado que permita abordar los 3 objetivos básicos para el bienestar, que son:

En relación al tratamiento, la línea de trabajo para trabajar el vaginismo y la dispareunia pasará por:

Lo comentado en el punto anterior es un resumen de las líneas generales que utilizo para tratar esta patología. Cada caso particular requerirá de matices que se aplicarán una vez hecha la evaluación, bucando la máxima eficiencia en el tratamiento. 

Si tienes cualquier duda, puedes consultarme sin compromiso a info@aleixcomas.com

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